y qué es el tiempo, después de todo; pero sí, cierto, fingí no recordar que hoy se cumple un año. Fingí mal. Una vuelta más al círculo de los días y sigo sin hablar de ti o más bien de lo que ocurrió, digo verdaderamente hablar, porque claro que han salido fragmentos y uno que otro reproche a destiempo, y hablando de docenas de meses el día de mi cumpleaños recordé que siempre te olvidabas, siempre del mío nada más, y que el año pasado, cuando nos vimos un día antes pensé que al menos esa vez tenías un buen motivo para no recordarlo. Pensé también, en ese mismo momento, que era estúpido de mi parte pensar algo así ante la situación, ante ti despidiéndote y yo dándome cuenta de que no era exagerado, que efectivamente podía ser la última vez. Espero que me hayas creído cuando te dije que no había nada que perdonar y que no tenía que ver con el momento o con el tiempo, que en verdad no había rencor. Hay muchos huecos y presiento que así seguirá o más que presentir siento/sé que es así, lo que sea que soy está lleno de huecos y eso no cambia, pero no es problema.
Quería decirte más cosas, empecé esto porque tenía muchas palabras para ti a punto de desbordarse y qué crees, abrí la puerta y corrieron a esconderse. Sólo eso, entonces, por ahora. Y volver a repetirte que espero que estés bien, donde quiera que estés, y que como te dije varias veces (¿te lo dije o sólo se lo decía a los demás?) espero que te vaya de lo mejor, que seas feliz. Eso. Si acaso agregar que me da gusto estar sola para llorar sin dar explicaciones, un rato nada más.
0 apuestas a favor o en contra:
Publicar un comentario